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Las medidas anti-COVID implementadas por el gobierno de Castilla-La Mancha desde agosto consiguen estabilizar el número de casos y reducir la presión hospitalaria


Las medidas anti-COVID implementadas por el gobierno de Castilla-La Mancha desde agosto consiguen estabilizar el número de casos y reducir la presión hospitalaria

Actualmente existe una localidad delimitada, toda una provincia con medidas especiales, así como dos Manejo Integrado de Áreas, además de la adopción de medidas con diferentes niveles de coacción en más de treinta localidades.

Ayer viernes cerró con 498 pacientes en cama convencional frente a los 575 del viernes anterior. A 15 de septiembre, los hospitales públicos de Castilla-La Mancha no estaban por debajo de las 500 personas en el suelo.

Toledo, 3 de octubre de 2020. – Las medidas especiales que viene implementando el Gobierno de Castilla-La Mancha desde mediados de agosto han permitido que el mes de septiembre, ya considerado la segunda oleada de la pandemia de coronavirus, pueda pasar sin la presión de asistencia en los hospitales que existía en los meses de Marzo y abril.

El 19 de agosto se decretó el encierro de la ciudad albaceteña de Villamalea, al igual que semanas antes de que se decretaran medidas especiales en la ciudad de Socuéllamos, ciudad de Ciudad Real. Desde entonces, la Consejería de Sanidad, a través de las Diputaciones Provinciales, ha decretado medidas que incluyen actualmente un encierro en Bolaños de Calatrava, medidas especiales en toda una provincia como Toledo, medidas especiales en dos Direcciones Integradas de Área, como las de Ciudad Real. y Talavera, además de la adopción de medidas especiales en más de treinta ciudades.

Estas decisiones, que se están tomando a partir del mes considerado como la vacación más larga, junto con la labor de los servicios de Epidemiología, la labor de los profesionales de atención primaria y de los profesionales dedicados al seguimiento de los casos, se encuentran en curso, ya en octubre Disminuyó el número de casos de infección por COVID, además de los ingresos hospitalarios, destacando también que el inicio del curso escolar ya está en pleno apogeo.

El mes de septiembre comenzó con 256 pacientes ingresados ​​en una cama convencional y 29 más ingresaron en unidades de cuidados intensivos y necesitaron un respirador. El mismo mes finalizó con 529 pacientes hospitalizados en cama convencional y otros 74 en UCI.

Lejos ya estaban los datos del fatídico mes de marzo, hace siete meses, donde se anunció el primer caso de coronavirus en Castilla-La Mancha, precisamente en la localidad de Marchamalo, Guadalajara.

Ese marzo terminó con 3.230 personas hospitalizadas por coronavirus y otras 353 personas hospitalizadas en unidades de cuidados intensivos que necesitaban un respirador.

El viernes 2 de octubre se cerró con 498 pacientes hospitalizados en cama convencional y 77 en cuidados intensivos. Actualmente, la provincia que cuenta con mayor número de pacientes ingresados ​​en hospitales es Toledo, con 263 pacientes en planta (176 en el hospital de Toledo y 87 en el hospital de Talavera de la Reina) y 31 en cuidados intensivos, mientras que el 31 de marzo el La provincia de Toledo contó con 746 pacientes hospitalizados (600 en el hospital de Toledo, 140 en Talavera de la Reina y 6 en el hospital nacional de parapléjicos) y 91 pacientes que precisaron de respirador ingresaron en las unidades de cuidados intensivos.

Lo mismo ocurre en el resto de provincias: a finales de marzo Ciudad Real contaba con 1.199 pacientes hospitalizados y 116 en cuidados intensivos; actualmente cuenta con 90 hospitalizados y 24 en cuidados intensivos.

Albacete contaba con 789 hospitalizados a finales de marzo y 86 en cuidados intensivos y actualmente 41 en cama y 3 en cuidados intensivos.

Guadalajara tenía 310 en cama y 37 en UCI y actualmente 62 en cama y 18 en UCI y Cuenca tenía 186 en cama a fines de marzo y 23 en UCI y actualmente 42 y 1, respectivamente.

El gobierno de Castilla-La Mancha sigue agradeciendo el esfuerzo realizado por la inmensa mayoría de los ciudadanos y pide que se duplique su responsabilidad, recomendando la limitación de las reuniones sociales fuera del grupo de convivencia estable y que las reuniones sociales se limiten al máximo de 10 personas incluidos los socios.