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El Hospital de Albacete ha tratado a más de 200 pacientes con infiltración de toxina botulínica guiada por ecografía para corregir alteraciones motoras y motoras


El Hospital de Albacete trató a más de 200 pacientes con infiltración de toxina botulínica guiada por ecografía para corregir alteraciones motoras y motoras

En la consulta monográfica sobre ecotoxina, un neurólogo con experiencia en manejo ecográfico trabaja con un neurólogo con experiencia en trastornos desmielinizantes, neuromusculares o del movimiento para seleccionar los músculos involucrados, localizarlos por ecografía e infiltrarlos utilizando dicha guía ecográfica.

Albacete, 30 de enero de 2021, – El Servicio de Neurología de Gestión Integral de Atención de Albacete, dependiente del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha, ha tratado a más de 200 pacientes, de Albacete y otras zonas de la comarca, que se han beneficiado de la seguridad y precisión que permite la guía ecográfica cuando los músculos o las glándulas están infiltradas con toxina botulínica.

Esta técnica se lleva a cabo en la Consulta Ecotoxina, consulta especializada que inició su actividad en febrero de 2016 ante la creciente demanda de distonía focal (trastorno del movimiento caracterizado por contracciones musculares involuntarias, sostenidas o intermitentes) y espasticidad (trastorno motor). ). sistema nervioso en el que algunos músculos permanecen contraídos permanentemente) que necesitaban esta atención.

Se trata de una consulta en la que, conjuntamente, un neurólogo experto en manejo ecográfico y un neurólogo experto en desmielinización, enfermedades neuromusculares o trastornos del movimiento colaboran para seleccionar los músculos implicados, localizarlos por ecografía e infiltrarlos mediante dicha guía ecográfica.

La administración de toxina botulínica es el tratamiento de elección para la distonía focal, siendo la distonía cervical la más frecuente. En estos casos, es fundamental identificar con precisión el músculo enfermo. Además, existen estructuras frágiles y vitales en el cuello (como nervios y arterias) que deben evitarse durante las infiltraciones, por lo que la distonía cervical es quizás la enfermedad que más se beneficia de la técnica de infiltración botulínica toxima guiada por ecografía.

Además de la distonía cervical, existen otras patologías como la espasticidad (por cualquier etiología), otras distonías focales (habitualmente profesionales, como «calambre del empleado»), hipersalivación o meralgia parestésica que se benefician del tratamiento ecográfico.

El uso de la guía ecográfica para la localización e infiltración de los músculos afectados mejora la efectividad y aumenta la seguridad del tratamiento. Además, a través de infiltraciones guiadas es posible acceder a músculos previamente inaccesibles.

El Servicio de Neurología realiza periódicamente una consulta semanal sobre ecotoxinas, en la que se infiltran de 7 a 10 pacientes, según su complejidad. Muchos pacientes requieren inyecciones de forma crónica, normalmente cada 3-4 meses.

CHUA, centro de referencia

El Complejo Hospitalario Universitario de Albacete (CHUA) fue uno de los centros hospitalarios pioneros en la creación de una consulta específicamente dedicada a la infiltración de toxina botulínica guiada por ecografía y es el único centro que lo hace a nivel autonómico.

El Servicio de Neurología de Albacete recibe periódicamente a médicos jóvenes o neurólogos de otras zonas del país que realizan estancias formativas para aprender esta eficaz técnica de la mano de los profesionales de GAI. De hecho, recientemente, el jefe del servicio de neurología, Tomás Segura, y la neuróloga Ana Belén Perona, impartieron un webinar online a 20 neurólogos de diferentes hospitales del país.